Calcula tus propias cuotas
En lugar de rastrear todo el mercado en busca de ineficiencias técnicas, otra forma de encontrar valor es un enfoque más fundamental y más concentrado: elige un nicho, estúdialo a fondo y calcula tus propias cuotas para el evento que quieras. Ya vimos al principio lo difícil que es esto. Hacerlo bien es muchísimo más difícil que detectar ineficiencias del mercado, y la mayoría no tiene los recursos, el tiempo ni los conocimientos para conseguirlo. Por eso muchos delegan la tarea en un tercero, que naturalmente cobra por ello. A ese tercero lo llamamos tipster.
El tipster
El tipster es un experto en apuestas que usa sus conocimientos para encontrar valor en los mercados y lo vende a sus clientes en forma de apuestas (supuestamente) rentables. Hay distintos modelos de suscripción: desde una cuota mensual fija (WinnerOdds) o un precio por apuesta (pyckio) hasta una comisión sobre el beneficio obtenido (Mercurius).
Para comparar un servicio de tipsters con un servicio técnico de value betting como el de RebelBetting, hay que analizar a fondo el modelo de negocio de los tipsters y la variedad de ofertas que hay en ese mercado.
Fiabilidad
La fiabilidad es, sin duda, el mayor problema de la mayoría de los servicios de tipsters frente al value betting técnico. El value betting de RebelBetting es un producto sencillo y fácil de entender: recibes una lista de cuotas que se desvían del mercado. Sabes de dónde sale el beneficio y ves exactamente lo que compras. Montar un servicio así tiene bastantes retos técnicos, pero la lógica para elegir las apuestas es muy clara.
Con los tipsters no pasa lo mismo. Para encontrar valor con un enfoque fundamental, necesitarías varias herramientas para calcular con precisión el precio de un evento, y además tendrías que mantenerlas en secreto para todos, incluidos tus clientes. Si otros conocen tu método exacto, pueden copiarlo, y la ventaja que descubriste desaparece. Es la mano invisible de la que hablábamos. Por eso, como cliente, nunca sabes realmente cómo elige el tipster las apuestas que vende.
Monos que lanzan monedas
Esto no significa necesariamente que las apuestas que le compras a un tipster no tengan valor (aunque la mayoría de las veces no lo tienen). Lo que sí significa es que apenas puedes saber si lo tienen. Como los resultados de las apuestas son muy volátiles, un historial ganador dice poco, por mucho que al tipster le guste usarlo como reclamo. En su artículo "Monkeys Tossing Coins" (en inglés), Chris, de BettingIsCool, simuló 100 veces una serie de 1000 apuestas al azar con un valor esperado negativo igual al margen de una casa sharp. Al menos 10 de esas series tuvieron una rentabilidad superior al 1 %, y la mejor llegó a un ROI del 11,74 %.
Recuerda que las apuestas que dieron ese ROI eran completamente aleatorias, sin ningún valor y, de hecho, con valor esperado negativo una vez descontado el margen. Y no es una muestra pequeña: hablamos de un historial de 1000 apuestas. El experimento deja claro que el historial ganador de un tipster rara vez aporta información útil. Y eso sin contar la posibilidad de que esté falsificado, algo que por desgracia pasa demasiado en este sector.
Sesgo de supervivencia
La falsificación puede ser descarada, como borrar los pronósticos perdedores de Twitter, o mucho más sutil. La gran mayoría de los tipsters tiene un historial negativo, y con un historial así un tipster no tiene motivos para mantener su cuenta. Algunas plataformas permiten a esos tipsters borrar la cuenta y empezar de cero con otra nueva, con la esperanza de que esta vez la varianza les favorezca.
Otras plataformas apartan la atención de los tipsters que pierden de otras maneras, pero están ahí, y son muchos. Fijarse en los ganadores e ignorar a los perdedores se llama sesgo de supervivencia, y es habitual en muchos ámbitos de la vida, sobre todo en las apuestas deportivas. Te da una imagen distorsionada del porcentaje de tipsters rentables, que en la mayoría de los casos es tan pequeño que se puede atribuir a la pura suerte.
Como no ves el proceso que hay detrás y no puedes fiarte del historial ganador del tipster (incluso suponiendo que no esté manipulado), lo único que te asegura que sus apuestas son mejores que las de un mono lanzando dardos es tu confianza en su criterio. Eso y, claro, el closing line value.